El balance general del curso es positivo, todo fue aprendizaje y comunicación, no quiere decir esto que siempre estuve de acuerdo con los planteamientos de mis compañeros, pero de eso se trata de escuchar al otro, de aprender del otro, de no imponer, de evitar ser tan conductistas y tan apegados a los detalles que impiden que nos ocupemos de lo que verdaderamente interesa, la didáctica y nuestra labor docente.Fue la necesidad quien me motivo a ingresar al curso, la necesidad de ser un mejor docente, de conocer herramientas que faciliten y enriquezcan mi labor. Ahora conozco un poco sobre algunas de ellas, y de otras que utilizaba de manera intuitiva ahora conozco sus nombres y siento mayor seguridad al emplearlas, incluso me he arriesgado a usar herramientas que no conocía y que en la práctica son sencillas y muy útiles. Muchos temas llamaron mi atención durante el curso, entre ellos recuerdo especialmente el constructivismo, la transposición didáctica y la teoría de las situaciones didácticas; aunque muchas personas toman partido frente sólo a uno de ellos yo he decidido tener algo de cada uno para fortalecer en lo posible mi labor docente. Ahora sé que es importante no contarle toda la historia al estudiante, permitir que dude y descubra sus propios errores y aprenda de ellos. Es importante generar cierta incomodidad en él a la hora de aprender, desequilibrarlo un poco para que se vea en la necesidad de conocer lo suficiente como para poder volver al equilibrio perdido. Una buena transposición didáctica tiene como finalidad motivar al conocimiento evitando ciertos envejecimientos en los conceptos o superficialidades en ellos, se trata entonces de transponer los conocimientos con el rigor necesario para que el fondo del asunto no se pierda y el concepto sea duradero, contextualizado, propio del individuo. Me parece importante aquí hacer evidente la necesidad que tiene el estudiante de cuestionarse continuamente sobre la utilidad de lo que está aprendiendo, aunque a muchos docentes este tipo de preguntas pueda molestarles, a mi me parece una excelente oportunidad para expandirse y mostrar las bondades del tema. Obviamente para esto es necesario un profundo conocimiento del tema que se está tratando y en algunos casos no es nada fácil, pero si esta pregunta incluso nos la hacemos nosotros mismos antes de comenzar la clase, entonces entenderemos la curiosidad de los estudiantes y así la aprovecharemos al máximo , logrando en lo posible que el conocimiento sea algo placentero, algo que nos exige cada día y nos retribuye incógnitas y dudas que nos permiten crecer para cuestionarnos sobre nuevas cosas y así crecer, y ayudar en el crecimiento de nuestros estudiantes. Ahora veo la didáctica como una labor social en la cual el docente se interesa por conocer el arte de enseñar, en lo posible con la utilización de situaciones didácticas que logren llevar el estudiante a verdaderas situaciones a-didácticas. Logrando así que los saberes que queremos enseñar se estructuren sobre experiencias anteriores propias al ser individual.
Muchas gracias
Eduard Rivera Henao.
